THE IMAGE REMAINS

En español

Monsignor Oscar Romero once said the word remains.

And the images remain; with faces and their looks, with anguish and violence and hope.

This book is like this, loaded with images or the reality of Honduras, and as you see and chew on the images, it leaves us with a restless heart, with the bodies and faces that show the rawness of reality trapped in our pupils. Honduras is like this, filled with darkened faces, tender smiles, and mischievous looks. And loaded with memories.

Honduras is like this, too, a mixture of landscapes with multiple colors and feelings interwoven with violence, but also with solidarity. Weeping and laughter, and the charm of family gatherings. Honduras is like this, its charms entwined with the gloom of death and weapons.

This is the reality reflected in these photographs, leaving us at the end of a tunnel filled with misery and fear, the beautiful traces of childhood and youth in rebellion laughing loosely and innocently, envisioning the Honduras that awaits us in the coming of years and battles: a tender and sweet portrait of society filled of people, filled with eternal hopes for justice and freedom. 

(Fr. Melo S.J.)
Ismael Moreno Coto, S.J.
HostAmerica Libre, Radio Progreso

La imagen queda

La palabra queda, dijo un día Monseñor Romero. Y las imágenes quedan, con los rostros y las miradas, con sus angustias y sus violencias y sus esperanzas. 

Así es este libro, cargado de imágenes, o la realidad hondureña con sus imágenes a cuestas, y tras ver y masticar las imágenes, nos deja el corazón inquieto, y con los rostros y cuerpos que muestran la crudeza de la realidad atrapados en nuestras pupilas. Así es Honduras, llena de rostros sombríos como de tiernas sonrisas y miradas incluso llenas de picardía. Y cargadas de memoria.

Así es Honduras, un amasijo de paisajes con múltiples colores y sentimientos que se entrecruzan, con sus violencias, pero también con sus solidaridades, con su llanto sin que por eso deje de faltar la risa y el encanto de los encuentros familiares; con sus miedos, pero sin faltar nunca el juego infantil. Así es Honduras, con la diversidad de sus encantos cruzados con la tenebrosa sombra de la muerte y de las armas. 

Esta es la realidad que se amontona en estas fotografías, y nos deja al final de un túnel de miseria y de miedo, el hermoso trazo de una niñez y una juventud que en rebeldía al paisaje gris de su vida, se ríe con soltura e inocencia, como prefigurando la Honduras que nos ha de esperar a la vuelta de los años y de nuestras luchas: una tierna y dulce fotografía de una sociedad repleta de un pueblo con eternas ansias de justicia y libertad.

(Fr. Melo S.J.)

Ismael Moreno Coto, S.J.

Presentador de América Libre, Radio Progreso